Tonalama,
es el estudio del destino y la personalidad basado en la sabiduría
de nuestro México antiguo. Su origen es Tonalamatl- voz nahuatl-
es lo que quedó registrado en el papel amate de los libros antiguos.
Es el legado de nuestros antepasados: los “sabios y venerables
abuelos”. Resultado del meticuloso análisis del sistema
matemático (en el que todos sin excepción estamos inscritos),
nos permite conocer las características inherentes a cada persona,
las potencialidades a desarrollar y las influencias que le ayudarán
a vivir una vida útil y feliz.
Tonalama es el estudio completo de
la personalidad, de las potencialidades y de las características
propias de cada individuo. Da a conocer todas las influencias que quedaron
grabadas en el espíritu en el momento de nacer; cuando se aspira
la primera bocanada de aire y penetra el aliento de vida, con todas
las influencias que estaban vigentes en ese preciso momento.
Tonalama nos da la oportunidad de
saber qué potencial tenemos guardado desde el momento de nacer
y en consecuencia aprender a utilizarlo con la plena responsabilidad
de elevar nuestra condición humana.
Tonalama le devela el valor intrínseco
de su ser. Ayuda a reafirmar las cualidades con las que se ha identificado
y descubre los poderes que tiene dormidos. Ofrece alternativas de realización
y la oportunidad de conocer la otra parte de uno mismo.
Tonalama ofrece conocerse con el sistema
milenario legado por nuestros ancestros. Se halla basado en la cuenta
mágica del tiempo y del destino. Nos permite también saber
quienes son los personajes del mundo prehispánico (Regentes)
sus nombres, su simbolismo y los dones que otorgan cada uno de ellos.
Los sabios de la antigüedad, sabían guiar
y se hacían responsables de todos y cada uno de los miembros
de la sociedad. Al ser aplicado el sistema de vida en los grupos humanos
podían prever actitudes, y a su vez obtener un perfil de las
características individuales a partir de las que se adquieren
desde la gestación de una persona y, conjuntamente con las que
se reciben en el momento de nacer, determinar su personalidad y la misión
a desarrollar.
Además nuestros antepasados sabían realizar
las ofrendas de integración a las fuerzas generadoras de la naturaleza,
como armonizar a los seres con los ritmos de la creación. Fueron
expertos en el manejo de las Cuentas del Tiempo y verdaderos conocedores
de la Matemática del Universo en donde plantas, animales, nubes
y montañas entretejen el atuendo de la Tierra, y simultáneamente
con los colores y los sonidos crean la gran sinfonía de la vida.
Todo ello se halla pautado en el ritmo de las estrellas, las cuales
nos van marcando el devenir cotidiano de todo lo viviente.
La pasión por las matemáticas era
aplicada hasta en los aspectos más simples de la vida cotidiana.
Cielo, naturaleza, hombre y espíritu se convierten en signos
y numerales. En ellos está contenido cada ser humano con su propio
ritmo, en una combinación que refleja tanto sus alcances como
sus limitaciones, entrelazando el oficio del ser humano con los ritmos
de todo lo existente.
El Tonalama esta conformado por los siguientes
componentes:
1. HORA:
Regente de las horas: El día se dividía
en 20 fracciones (72 minutos actuales). Cada una de estas 20 fracciones
tiene una influencia diferente que lo rige. Son 20 signos que se van
rotando a lo largo del día.
Fracción del día: Cada hora se dividía en cuatro
partes (18 minutos actuales).
2. DÍA:
El numeral del día: Son 13 números (del
1 al 13) que se van rotando de una manera especial y que asigna características
muy especiales.
El Día: Son 20 signos diferentes que componen (las veintenas
(meses) – o fiestas prehispánicas).
Regente del Día: A cada día le corresponde un acompañante
diferente, que lo influye.
3. SEÑOR DEL DÍA:
Según el numeral del día, le corresponde
uno de los 13 Señores del Día, una de las 13 aves y su
acompañante. También son influencias muy importantes.
Señor del Día: Los 13 señores del día moldean
nuestra apariencia y nuestra personalidad.
Ave Diurna y Acompañante del Ave: son también 13 que van
junto al Señor del día.
Señor de la Noche: Los 9 señores de la noche moldean el
potencial que recibe nuestro yo interno
4. TRECENA:
Corresponde a la cuenta paralela del Tonalpohualli
–la cuenta mágica-. Está conformada por 20 trecenas
cuyos nombres (en otro orden) son los mismos de los días. Cada
una de estas series (equivalentes a meses) es de 13 días, conformando
una serie de 260, para luego reiniciarse. Son dos ruedas engranadas:
la de 365 y la de 260 días ó mágica, también
llamada “cuenta de los destinos”.
Trecena: Se adjunta una lámina para que cada
persona la observe y descubra directamente sus influencias.
Regente de Trecena: Son 20 diferentes, igual que los días.
Rumbo: Los puntos cardinales son 4: el Este (Tlahuistlanpa), el Sur
(Huistlampa), el poniente (Cihuastlanpa) y el norte (Mictlampa). De
los cuatro rumbos del universo y de los cuatro rincones del mundo nutren
a nuestro tonalli estas emanaciones de esencia. Somos penetrados por
ellas.
5. MES:
Mes: Son 18 Veintenas de 20 días cada una. Representan
las fiestas que en cada mes celebraban a diferente regente. Al terminar
los 360 días (18 x 20) continuaban 5 días y ¼ que
corresponde a los días Nemontemi, de características especiales.
Regente del Mes: Cada Mes ó fiesta, tenía su regente al
cuál se le rendían homenajes.
6. AÑO:
Numeral del Año: Son 13 números (del
1 al 13) que se van rotando de una manera especial.
Los años: son cuatro y comienzan cada uno diferente hora. Los
días durante todo ese año comenzarán a la hora
indicada. En nuestro calendario actual siempre comienzan a las 0 horas.
Inicia: Calli (casa) Tochtli (conejo) Acatl (caña) Tecpatl (pedernal)
Día a las: 0:45 am 6:45 am 12:45 pm 6:45 pm
Año: 12 / marzo 12 / marzo 12 / marzo 11 / marzo
Acompañante del Año: Son nueve diferentes que se rotan
a lo largo del año.
LOS DÍAS, SUS NOMBRES Y SIGNIFICADO:
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| 1 Cipactli:
Cocodrilo |
2 Ehecatl:
Viento |
3 Calli: Casa |
4 Cuetzpalin: Lagartija |
5 Coatl: Serpiente |
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| 6 Miquiztli: Muerte |
7 Mazatl: Venado |
8 Tochtli: Conejo |
9 Atl: Agua |
10 Itzcuintli: Perro |
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| 11 Ozomahtli: Mono |
12 Malinalli: Hierba |
13 Acatl: Caña |
14 Ocelotl: Jaguar |
15 Cuauhtli: Águila |
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| 16 Cozcacuauhtli: Águila de Collar |
17 Ollin: Movimiento |
18 Tecpatl: Pedernal |
19 Quiahuitl: Lluvia |
20 Xochitl: Flor |
NOMBRE DE LOS REGENTES DE LOS DÍAS Y SU SIGNIFICADO
Tierra es mi cuerpo
Agua es mi sangre
Viento mi aliento
Fuego mi espíritu.
Este es un alarde de precisión en su diseño matemático. en él se refleja el orden universal, enmarcado en las proporciones áureas de la armonía que existen en la naturaleza, en donde están siempre vigentes los ciclos que el ser humano heredó, y que fueron adaptados a una estructura matemática que normaba su vida sobre la Tierra.
Dos son los calendarios que como una rueda de engranes, van girando cíclica y paralelamente. uno es el calendario solar: es el cómputo del Sol tal como se percibe en la Tierra. contiene en su estructura los cambios rítmicos que suceden sobre ella. Otro es el calendario ritual: es el cómputo del destino de los seres humanos.
El XIUHPOHUALLI, de 365 días y un cuarto, el cual está compuesto por 18 meses de 20 días cada uno (las veintenas) más 5 días denominados Nemontemi. de260 días, el TONALPOHUALLI, compuesto por 20 trecenas de 13 días cada una. Calendario único del antiguo México.
Los dos ciclos, el de los seres humanos y el de la naturaleza, producen en sus instantes de unión cada 52 años, el enlace astronómico que rige la relación de los seres humanos con los astros y con la naturaleza cada 104 años, una ancianidad, un huehuetiliztli, que es dos veces 52.
El Tonalpohualli, es el resultado de unir los factores 13 y 20 en ciclos de 260 días. Es un artificio matemático extraído del comportamiento global del Universo con una óptica precisa y analítica, con una visión integradora de comprobación precisa y a la vez sutil, que sólo la mente de los que alcanzaron el merecimiento de ser un tlamatini, (en cualquiera de las múltiples especialidades reconocidas ahora en las fuentes), pudieron comprender y registrar en su totalidad.
Fuera del contexto cultural de las civilizaciones del antiguo Anahuac, no existe, en ninguna otra parte del mundo. Esta aplicación de los ciclos de 260 días, no lo percibieron y mucho menos lo registraron en sus cómputos los egipcios, los sumerios, ni otras civilizaciones tan antiguas como la china, y la griega (recordemos que a los griegos les debe la humanidad, lo que se acepta como el fundamento de la ciencia moderna) . el periodo de 260 días, es, para satisfacción nuestra, herencia del Anahuac.
El Tonalpohualli con su duración de 260 días, es indudablemente, una de las herramientas matemáticas más sobresalientes desde los pueblos otomangues del norte de México, hasta con los encaraos en Centroamérica, estos últimos con una clara procedencia tolteca.
Después de la llegada de los europeos se ha seguido utilizando, desde la época virreinal hasta nuestros días en muchas comunidades indígenas de varios estados de la Republica Mexicana y en otras partes fuera de ella, como la zona de los quiches de Guatemala.
Con el Tonalpohualli se llega a concretar la relación de conducta de quienes van a participar en una alianza por medio de la creación de las normas que rijan este tipo de relaciones. reglas que, como en otros casos, tienen que ver con las características de cada uno de los participantes.
Finalmente, este trabajo es muestra de la utilidad práctica del sistema calendario. Hemos adaptado la información reunida para ser aplicada ahora, en nuestra vida actual. Nos asombramos mucho más al descubrir que esta enseñanza es para todos los tiempos, siempre vigente y presente. El conocimiento de todas nuestras posibilidades, nos proporciona coherencia, racionalidad y sensibilidad para comprendernos mejor, aceptándonos con nuestros aciertos y nuestras limitaciones, por medio de los atributos positivos y negativos inherentes a cada uno de nosotros. Al estar conscientes de ellos, estamos en condiciones de impulsar y acrecentar los que sean positivos, en busca siempre de la armonía para la convivencia diaria.
Para eso son las cuentas del tiempo y del destino creadas por nuestros ancestros. Conociendo nuestros propios valores no es difícil encontrar personas afines que ayuden al desarrollo de cada individuo, para que se desenvuelva mejor en un determinado núcleo.
Quien conoce esta herramienta puede otorgar los consejos adecuados. En la antigüedad, la vinculación del Tonalpouhque con el Tonalamtl permitía que, el que conocía las cuentas del tiempo, fuera guía y rectificador de la conducta de quienes estaban bajo su directriz. un sabio con el perfil del Tlamatini, es descrito por los informantes de Sahún como sabio y maestro, dado que muestra los caminos adecuados y rectos para la conducción humana. Es, además, espejo en donde los demás de pueden mirar, un verdadero ejemplo a seguir.
El sistema es una herramienta para el fortalecimiento de una identidad. en su estructura están los modelos en matrices matemáticas que muestran probabilidades para el desarrollo de una comunidad en armonía.
Estimado lector, queda en sus manos el esfuerzo de varias generaciones. Le ha tocado al profesor Arturo Meza Gutiérrez y a su equipo de investigadores, actualizar parte de ese antiguo conocimiento. La puerta para que quienes avancen en nuevos descubrimientos en estos temas ya se abrió. Ojalá que muchos se interesen en proseguir la búsqueda de más datos que a lo mejor modifican nuestras consideraciones, pero que, al final, sea por el bien del conocimiento masivo de todo lo valioso que podamos recuperar de nuestras raíces culturales autóctonas.
El Grupo Tonalama tiene el placer de presentar este conocimiento.
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